The loved ones - Sean Byrne (Australia, 2009).
Mientras Hollywood sigue regodeándose con sus remakes y sus hartantes espíritus chocarreros; los australianos siguen sorprendiéndonos con el trabajo que en los últimos años han desarrollado dentro del cine de terror. Anteriormente ya habían dado la nota con Greg Mclean y ese cine con enfoque naturalista (Wolf Creek, 2005 - Rogue, 2007). Y apenas el año pasado recibimos a el horror claustrofóbico de Carlo Ledesma (The Tunnel); y ese gran thriller dirigido por Justin Kurzel, que gira en torno a un grupo de “justicieros” que asesinan a cualquier pedófilo que viva en las cercanías de su comunidad (Snowtown).
Después de mantenerse durante casi 3 años dentro el circuito festivalero del cine de horror y fantasía, hoy por fin se libera de forma comercial The Loved Ones (Sean Byrnes - Australia, 2009). Otra digna representante de ese cine de horror independiente. Byrnes recrea por un lado, las angustiantes horas que tienen que apechugar los padres en espera de que sus chamacos (pubertos todos ellos) lleguen sanos y salvos a casa, después de irse en plena noche a pachanguear. Por otro lado, el despertar sexual del mismo adolescente, mediante torture porn del bueno. La obsesión enfermiza de la pequeña nena de papá, se convierte en una verdadera pesadilla.
(79 de 100).